Por Michel Cruz
En un momento donde el cine se encuentra abarrotado de churros taquilleros como la adaptación de un libro erótico o películas de terror, la Familia Bélier resulta ser una gran opción para el cinéfilo más exigente.
En una familia de sordomudos, Paula es la vocera oficial de sus padres y su hermano, algo así como el nexo con
el mundo circundante,ya sea para negociar los granos que comen los animales en su granja,
vender los quesos que hacen para la feria o traducir cuando algún familiar asiste al médico.
La película tiene bastantes momentos que te harán pasar un buen rato, tanto emotivos como graciosos y que no recaen únicamente en su protagonista, ya que este filme puede sostenerse firmemente por la calidad de sus personajes secundarios. Podemos resaltar la subtrama de Rodolphe, el padre de familia, dispuesto a lanzar su candidatura como el nuevo alcalde del pueblo “¿Por qué no votarían a un
sordo si votaron a un imbécil?”, le dice Paula crudamente al gobernador en turno.
Los momentos emotivos y hasta cierto punto desgarradores llegan a partir de la problemática que da pie a la historia: Paula tiene un talento único para cantar y se percibe su preocupación: tiene un talento que no puede compartir con su familia ni ellos pueden disfrutar debido a su sordera.
La película no ha recibido la suficiente difusión y su número de salas en el país es insuficiente, lo cual es una lástima debido a que es una historia que a pesar de los ciertos toques de humor ácido es una historia que las familias pueden disfrutar y reflexionar acerca de lo insignificante que pueden llegar a ser los problemas cotidianos si se tiene la fuerza y el apoyo familiar para salir adelante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario